Un presupuesto de reforma se hace en seis pasos: visitar y medir la obra, dividirla en capítulos, valorar cada partida (mano de obra + materiales), añadir costes indirectos y un margen, aplicar el IVA que corresponde a cada línea y dejar por escrito el alcance, los plazos y la forma de pago. Cuanto más desglosado esté, menos discusiones habrá después.
1. Visita la obra y toma medidas
Nunca presupuestes solo con fotos. Mide superficies, revisa el estado de instalaciones (fontanería, electricidad) y apunta lo que el cliente quiere conservar. Un presupuesto sin visita es la principal causa de partidas olvidadas y de sobrecostes que acabas pagando tú.
2. Divide la reforma en capítulos
Trabajar por capítulos facilita la revisión, tanto para ti como para el cliente:
- Demoliciones y desescombro
- Albañilería y tabiquería
- Fontanería y saneamiento
- Electricidad e iluminación
- Revestimientos, suelos y pintura
- Carpintería y acabados
3. Valora cada partida: mano de obra y materiales por separado
Para cada partida indica descripción, cantidad, unidad (m², ud, ml) y precio unitario. Separar mano de obra y materiales te ayuda a ajustar precios cuando cambia un proveedor y, además, te permite comprobar el porcentaje de materiales cuando hay que decidir el tipo de IVA (lo vemos en la calculadora de IVA para reformas).
4. Añade costes indirectos y un margen
Transporte, gestión de residuos, licencias, seguros, tiempo de gestión y una pequeña reserva para imprevistos. Después, tu margen de beneficio. Si no lo sumas de forma explícita, sale de tu bolsillo. Tienes más detalle en nuestra guía para calcular el margen de una reforma.
5. Aplica el IVA que corresponde a cada línea
No todas las reformas llevan el mismo tipo. Comprueba quién es el cliente, la antigüedad de la vivienda y el peso de los materiales antes de decidir entre el 10% y el 21%. En caso de duda, confírmalo con tu gestoría antes de enviar el presupuesto.
6. Deja por escrito alcance, plazos y pago
Qué incluye, qué no incluye, cuánto dura la validez del presupuesto, el plazo de ejecución estimado, el calendario de pagos y cómo se gestionan los cambios. Lo desarrollamos en qué incluir en un presupuesto para evitar disputas.
Cómo hacerlo más rápido
Un buen presupuesto no tiene por qué llevarte una tarde. Con una herramienta que calcule totales e IVA por línea y genere el PDF con tu logo, pasas de la visita al presupuesto enviado en minutos. Lo explicamos en software de presupuestos para empresas de reformas.
¿Cuánto tiempo debe ser válido un presupuesto de reforma?
No hay un plazo único; lo habitual es indicar una validez de 15 a 30 días, porque los precios de materiales cambian. Lo importante es que figure por escrito.
¿Debo cobrar por hacer el presupuesto?
Es una decisión comercial. Muchas empresas lo hacen gratis cuando la obra es sencilla y cobran (a descontar si se contrata) cuando requiere mucho estudio previo.
¿Es mejor un precio cerrado o por partidas?
Por partidas da más transparencia y facilita gestionar cambios; el precio cerrado puede funcionar en obras muy definidas, siempre con el alcance bien descrito.